Recubrimiento antimicrobiano para envases de alimentos

Los envases construidos con láminas recubiertas con esta composición adquieren características de envases activos, logrando actividades antimicrobianas, antioxidantes, antigerminantes y de inhibición enzimática, al mismo tiempo que adquieren propiedades de termosoldabilidad. De esta forma, los alimentos conservados en estos envases sufrirán menos procesos de deterioro oxidativo,  microbiano, enzimático y/o de germinación. Con este nuevo recubrimiento se consigue que los alimentos tengan mayor calidad y seguridad alimentaria, además de una vida útil más larga.

Los envases activos se han desarrollado mucho en los últimos años, sobre todo para su uso en el envasado de alimentos, sean refrigerados, congelados, o se conserven a temperatura ambiente, pero también para el envasado de otros productos que puedan sufrir alteraciones de tipo microbiano, por ejemplo. El uso de estos sistemas de envasado activo no se encuentra muy extendido debido en gran medida al incremento de coste que supone respecto de los envases convencionales. Y ese incremento de costes se debe a que se necesitan composiciones complejas de recubrimiento que, en algunos casos, implica el uso de componentes de síntesis, como son las resinas derivadas del petróleo.

Esta nueva composición es más sencilla. Evita componentes de síntesis derivados del petróleo y es más barata, porque incorpora componentes que son todos aditivos alimentarios, consiguiendo efectos multifuncionales hasta ahora no incorporados a recubrimientos activos para su aplicación en sistemas de envasado activo.

Cercanía al mercado (TRL)

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Demostración de sistema o prototipo en un entorno real

https://emfoca.upct.es/storage/20227281241_Imagen.jpg
Papel con aplicación de recubrimiento activo

Grupo de investigación:

Ingeniería del Frío y de la Seguridad Alimentaria

 

Contacto:

transferencia.resultados@upct.es

La composición de recubrimiento activo comprende agua, un ácido policarboxílico, complejos de inclusión formados por ciclodextrinas y aceites esenciales y, opcionalmente nanotubos de Halloysita. El injerto de las ciclodextrinas (incluyendo los aceites esenciales) en la celulosa del papel se lleva a cabo mediante la acción del ácido policarboxílico, que actúa como agente de entrecruzamiento, evitando el empleo de compuestos poliméricos.

Esta tecnología está protegida por patente española, incluyendo la nueva composición de recubrimiento activo de láminas de papel y/o de otros biomateriales celulósicos, así como su procedimiento de fabricación y aplicación, pudiendo ser explotada bajo acuerdo de licencia con la Universidad Politécnica de Cartagena.


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